ciáticaSi sufres de dolores en la parte inferior de la espalda y estos se expanden hacia abajo a los glúteos y piernas hasta el punto en el que el dolor de las piernas es igual o peor que el de la espalda, seguramente estés sufriendo de ciática.

La ciática tiene lugar cuando el nervio ciático se comprime. El nervio ciático es el nervio más largo en nuestro cuerpo y se extiende desde la parte inferior de la espalda, donde se sitúa en el canal espinal, hasta los pies. La ciática puede ser aguda (en caso de que su duración sea inferior a 6 semanas) o crónica (cuya duración supera ese período de tiempo e incluso dura años), y el dolor puede presentarse en varios niveles diferentes, en función de la causa y la magnitud de la presión sobre el nervio ciático.

Las causas comunes de ciática

La ciática puede ser causada por un número variable de diferentes mecanismos, como puede ser por ejemplo una hernia discal, diversos tipos de enfermedades de la columna vertebral o una lesión de la médula. Básicamente cualquier cosa que produce presión sobre el nervio ciático es una posible causa de padecer ciática. Asimismo, las personas mayores tienen más riesgo de desarrollar la ciática debido a un mayor desgaste en su médula espinal.

Osteopatía ciática: diagnóstico y tratamiento

Un osteópata ciático (especialistas en temas de ciática dentro de la osteopatía estructural) será capaz de decir al paciente si está sufriendo de ciática (ya que en ocasiones los dolores en la espalda, glúteos y piernas pueden ser por otros motivos) y también tratará de identificar la causa de la misma –recordemos que con la osteopatía se va a la raíz del problema y no a los síntomas.

ciática osteopatíaEl tratamiento osteopático en este campo tiene como objetivo principal la eliminación de la causa de su ciática, más allá de ejercer manipulaciones para paliar los síntomas (que también). Un osteópata especializado en ciática puede usar el masaje para liberar la presión del nervio ciático moviendo el tejido blando alrededor del mismo y proporcionar más apoyo a las estructuras circundantes. El tratamiento osteopático aumentará el rango de movimiento en la región lumbar con el fin de reducir la probabilidad de que su ciática vuelva a aparecer en un futuro. Es decir, trata los síntomas, busca la raíz del problema y evitar que vuelva a surgir.

Además, el osteópata como profesional en el campo puede y debe ofrecer consejos sobre cómo modificar la postura en el trabajo, al dormir, al sentarse o al coger objetos, de manera que se reduzca el riesgo de volver a comprimir su nervio ciático.

El asesoramiento sobre la manera de levantar objetos pesados (especialmente si nuestro trabajo o aficiones implican esta actividad), así como el asesoramiento sobre la mejor manera de dormir, levantarse y sentarse son imprescindibles para mejorar nuestros hábitos diarios. Esto demuestra que está en nuestras manos el cuidarnos y evitar que aparezca la temida ciática, lo que no siempre nos damos cuenta de ello, creemos que podemos con todo y acabamos sufriendo las consecuencias.

¿Qué más podemos aprender?