La osteopatía fluídica, junto con el método Poyet, es una especie de la denominada osteopatía homeopática.

Osteopatía columna vertebral¿Qué es la osteopatía fluídica?

Se trata de un método que permite a nuestra condición física ponerse en orden lógico, siguiendo la cadena cerebro-columna vertebral. Aparte de ser un tratamiento proactivo, también sirve como herramienta para mantener el eje estructural de nuestro cuerpo.

¿Cómo funciona y para qué sirve la osteopatía fluídica?

La osteopatía fluídica es un método que elimina de forma eficaz los efectos perjudiciales de las distintas tensiones que se almacenan durante largo tiempo en nuestro cuerpo. El método Poyet coloca al paciente en eje con su propio cuerpo, para que pueda recibir la energía de forma adecuada y equitativa.

Este tipo de osteopatía es muy útil para problemas de columna vertebral, articulaciones, dolores de cabeza, trastornos de equilibrio, casos neuropsicológicos de inestabilidad, depresión, trauma emocional, problemas de mandíbula, estrés, ansiedad, ataques de pánico, trastornos digestivos, asma psicógena o dolor por tensión muscular.

Entendiendo la importancia de los fluidos y las energías

El intercambio de fluidos es vital en la fisiología humana, ya que todos los procesos vitales ocurren debido al movimiento e intercambio de estos fluidos, ya sea a través de canales, membranas o espacios abiertos. Si estos fluidos disminuyen o dejan de fluir, nuestra salud empeorará.

osteopatía aguaSi hablamos de líquidos, sabemos que nuestro cuerpo es un 75%-80% agua, nuestros huesos son un 20% agua. Conforme nos hacemos mayores estos porcentajes disminuyen. O por ejemplo, el líquido cefalorraquídeo que rodea nuestro cerebro y médula espinal, que se auto repone 3 o 4 veces diarias y que además aporta funciones nutrientes y elimina sustancias malignas.

Es por ello que en la osteopatía fluídica esto recobra un sentido todavía más especial. Hemos de comprender nuestro cuerpo como un solo cuerpo fluido, en el que los líquidos están en un constante proceso de comunicación e intercambio y que cuando estas transmisiones fallan, se refleja en nuestra salud.

Si recordamos uno de los principios básicos de la osteopatía de Still, era que el cuerpo tiene capacidad de curarse a sí mismo, y que la osteopatía ayuda a recolocar esas partes, tejidos, órganos y emociones para que todo fluya mejor (sangre, agua, cualquier fluido corporal) y recobre de forma automática su funcionamiento. Solo asó conseguiremos estar sanos.

En la osteopatía fluidica nuestro cuerpo es uno solo, unido por vasos, conductos y membranas que permiten y facilitan la circulación de líquidos imprescindibles para la vida.

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