La osteopatía integral no es nada más que el concepto más amplio de la osteopatía.

Integral significa que engloba todo: osteopatía visceral, osteopatía estructural, osteopatía craneosacral, osteopatía pediátrica y un largo etcétera.

Todas y cada una de ellas comparten la idea de que los síntomas y dolores que sufrimos en nuestro cuerpo vienen debidos a una restricción en la circulación de la sangre y una falta de vibración de las energías que nos rodean.

La osteopatía integral es en sí una disciplina de lo que conocemos como “nueva medicina”, una corriente de pensamiento y práctica medicinal que rehúye de la medicina tradicional de pastillas y medicamentos. En España está considerada como una pseudociencia y carece de ámbito legal regulado, aunque en países como Estados Unidos está reglada y la sitúan como especialidad dentro de la medicina.

La osteopatía tiene, pues, una filosofía propia y se basa en un profundo conocimiento de la biomecánica y la biofísica de los seres humanos.

El método de la osteopatía integral

La osteopatía integral se encarga de controlar distintos niveles del movimiento del organismo humano y aplica muchas técnicas dentro de un marco que muchos consideran emocionante pero que es sobretodo dinámico y flexible. Esto da muy buenos resultados, y genera un método que se caracteriza por su profundidad y eficacia.

Este método del que hablamos se divide en cuatro partes bien diferenciadas, que son las que clasifican a grandes rasgos las ramas de la osteopatía:

Estructurales: es la más conocida y por la que la mayoría de personas decide acudir a un osteópata por primera vez. Se trata de una especialidad en la osteopatía en la que se trabaja el sistema músculo-esquelético así como las posturas, centrando la atención en las articulaciones, la columna vertebral y traumatismos.

Viscerales: ya hemos comentado anteriormente que una de las bases de la osteopatía es la regulación de sangre y fluidos de forma natural en nuestro cuerpo. Pues bien, la osteopatía visceral se encarga precisamente de curar órganos internos y vísceras (tal como indica su nombre) y mejorar sus funciones a través de una mejora del riego sanguíneo.

Craneales: la osteopatía craneal también se conoce como osteopatía craneosacral o sacro craneal, y trabaja en todo tipo de problemas en el cráneo y el sistema nervioso central en general, llegando su influencia hasta el hueso sacro o cóccix.

Emocionales: se suelen combinar con las anteriores, más concretamente con la visceral. Si bien es cierto que muchos de los problemas vienen del riego sanguíneo, muchos otros son psicosomáticos, y la osteopatía emocional se encarga de detectarlos y tratarlos.integral

El objetivo de la osteopatía Integral es restaurar la dinámica del cuerpo humano mediante la identificación de restricciones en su movimiento natural.

Al descubrir uno la osteopatía integral puede hacer que los síntomas sean algo de lo que podemos aprender, ya que nos enseñan a gestionar nuestra propia salud y a conocernos mejor a nosotros/as mismos/as.

Recuerda que, según los principios osteopáticos, el cuerpo tiene la capacidad interna para curarse a sí mismo: sólo tenemos que pulsar los botones correctos para activar el proceso.

Sigamos aprendiendo…