osteopatía tibetanaBreve introducción a la medicina tradicional tibetana

La medicina tradicional tibetana es una de las más antiguas formas de medicina alternativa que aún se conocen a día de hoy y que tiene más de 2500 años de antigüedad.

Este método alternativo sigue los conocidos principios biomecánicos, el estudio de los campos de energía y el reconocimiento de las distintas vías que fluyen a lo largo de toda nuestra columna. La columna vertebral, en la medicina tradicional tibetana, representa y funciona como eje de salud y vida.

¿Osteopatía tibetana?

El término “osteopatía tibetana” no es del todo correcto, puesto que por un lado tenemos la medicina tradicional del Tibet y por otro la osteopatía. Lo que en realidad esta terminología designa es un tipo de osteopatía más enfocada a lo energético pero que a la vez manipula manualmente el cuerpo para mejorar su funcionamiento y permitirle al mismo que se auto cure. Es similar a la osteopatía integral energética.

Diagnóstico de los desequilibrios en nuestro cuerpo

Aquí podemos ver claramente un parecido entre osteopatía y medicina tradicional tibetana y apreciar el motivo por el cual se unen en lo que conocemos como “osteopatía tibetana”. Este parecido son los tres métodos de diagnóstico que un osteópata realiza al paciente:

Observación: al igual que un osteópata observa la postura y posición de la columna, por ejemplo, un médico tibetano tradicional observará, a parte del cuerpo, la lengua o los resultados de la orina, entre otras cosas

Pulsación: los médicos tibetanos y osteópatas tienen en cuenta el pulso, pero no solo eso, ya que con la palpación directa pueden detectar si hay anomalías en nuestros órganos que impiden el flujo correcto en nuestro cuerpo.

Cuestionamiento: preguntar al paciente desde cuando se sufren los dolores, intentar llegar al origen emocional del problema para erradicarlo desde ahí (lo que conocemos como osteopatía emocional)

Mediante técnicas de manipulación osteopáticas no invasivas el profesional tiene como objetivo devolver las vértebras a su emplazamiento original y permitir al sistema nervioso que funcione libremente. De esta forma, se libran tensiones y se alivian patologías y dolores relacionados con el movimiento inusual de las mismas.

osteopatía emocionalComo ya hemos comentado, la osteopatía tibetana no solo trabaja con osteopatía estructural (aparte de recolocar vértebras también trabaja con las extremidades inferiores, inestabilidad, dolor en las rodillas, hernias discales, etc.), sino que también actúa en el campo de la osteopatía visceral, tratando dolores de cabeza o migrañas, infecciones de orina, estreñimientos/diarreas, dolores de menstruación, insomnio, etc.

Y en tercer lugar, la osteopatía tibetana (y la osteopatía en sí) trabaja desde el ámbito emocional, intentando averiguar la raíz psicológica y emocional de los problemas físicos, que en gran parte de ocasiones son psicosomáticos.

Los ajustes realizados mediante este tipo de osteopatía son muy sutiles y nada agresivos, y evitan que el problema reaparezca al tiempo. Por supuesto, no presenta contraindicaciones siempre que se realice con un profesional, y la sensación después de una sesión es muy agradable y relajante, generando bienestar y empuje de energía al paciente.

Si quieres saber más sobre esta disciplina: